viernes, 4 de diciembre de 2015

Incidente crítico

Contexto
Colegio Pedro de Asúa en Vitoria-Gasteiz. Clase de educación infantil, a media mañana en el tiempo de recreo, duró unos 10 minutos.

Descripción
Estábamos en la zona de recreo del colegio, cuando se nos acercó la madre de uno de los alumnos y nos informó que desde hace unos días le ve a su hijo extraño y que anoche al preguntarle qué le pasaba, su hijo le contestó que un niño de clase, en el recreo, lanza la pelota con la que están jugando, le ordena ir a por ella y que luego se la quita y que no le deja seguir jugando con ellos.

La profesora no da crédito a lo que le está oyendo porque en la hora de recreo los niños están con ella y se lo transmite a la madre, pero ella insiste en que algo le pasa a su hijo y que no sabe si oculta algo, pero que lo que está claro es que no se comporta como siempre, que ha cambiado, que ya no sonrié como antes y están muy preocupados.
Causas
La impotencia ante una situación que no puede dominar puede que le ocasione esa frustración y le afecte de forma emocional, de forma que le llega a influir en su comportamiento.
Alternativas / Soluciones
La profesora ha decidido observar el comportamiento del niño denunciado en el recreo y también atenderá con los que interactúa dirariamente para ver si hay indicios de dominación o si lo contado por el niño ocurrió de forma esporádica y sea otro motivo lo que le provoca la angustia.


Observaciones
Día 1: en el recreo no ha habido ningún tipo de acción dominante por parte del niño denunciado ni del resto del grupo.

Día 2: el niño al que se le imputa el problema propone un juego y el resto del grupo participa libremente. Entre todos determinan las reglas del juego.

Día 3: un niño del grupo coge el balón y comienzan a jugar todos.

Día 4: el niño imputado juega con otro en los columpios mientras el resto juega con el balón.

Día 5: la profesora guarda el balón para que tengan opción de jugar con otros juegos y la actitud de los niños es positiva, comienzan a jugar formando dos grupos.

Se sigue observando una semana más, pero no hay ninguna evidencia de que el niño denunciado domine u obligue a otros a realizar ninguna acción.

Paralelamente se le ha observado al niño afectado y la profesora no ha detectado ningún comportamiento de aislamiento del resto del grupo ni de actitud extraña.


Entrevista con los padres
Se les cita a los padres para comunicarles del seguimiento de las observaciones que se han llevado acabo y su evaluación.
La profesora prepara la entrevista y los puntos a tratar. Entiende que no va a ser fácil por el grado de ansiedad que presentó la madre cuando le comunicó el problema, pero entiende su postura ante la impotencia de no saber el origen del malestar que su hijo.
A la reunión sólo se presenta la madre y como esperaba la profesora, antes de aceptar ninguna explicación pregunta si hemos decidido separar al niño denunciado del resto de la clase. 
La profesora, transmitiendo tranquilidad y empatía hacia la madre, le explica el trabajo realizado y la conclución a la que ha llegado. Le transmite su deseo de ayuda.
La madre insiste que su hijo lo está pasando mal y que tiene problemas con el niño de clase. Viendo que la madre requiere un examen más exhaustivo del problema, la profesora le transmite la decisión de solicitar ayuda de un profesional para que pueda detectar la raiz del supuesto problema, puesto que en clase la actitud del niño transcurre dentro de la normalidad y su origen no está centrado en el entorno escolar y la inculpación hacia su compañero tan sólo sea una desviación del verdadero origen del problema, exteriorizándo tan sólo en el entorno familiar.  


Conclusión
Las observaciones realizadas no detectan ningún tipo de problema en el niño ni con los del grupo. Puede que el niño se comporte de manera extraña en el entorno familiar, pero no sabemos el origen de su cambio de comportamiento. Por ello, vamos a solicitar la ayuda de un profesional para pueda detectar si el niño está sufriendo algún tipo de problema que afecte a su comportamiento.


 Informe
El día 10 de noviembre de 2015 la madre de un niño se presenta en el colegio alegando un problema que sufre su hijo por culpa del comportamiento dominante de un compañero. Se plantea observar a los menores afectados en el recreo, debido que su madre nos comunica, concretamente, que su hijo le ha transmitido que durante el recreo un niño le obliga a recoger el balón y que acto seguido se lo quita desplazándole del resto del grupo. Después de unas semanas de observación no se ha detectado ningún comportamiento de dominio y ni de desplazamiento hacia el menor y se les ha convocado a los padres a una reunión.  A la misma ha acudido la madre y ante la insistencia de la madre del malestar de su hijo, hemos llegado a un acuerdo en solicitar la ayuda de un profesional para que pueda detectar el origen del cambio del comportamiento en el entorno familiar, debido a que en la escuela no se aprecian acciones que puedan originar el malestar del menor y la culpabilización hacia el entorno escolar tan sólo sea una llamada de atención al verdadero problema que sufre.







martes, 1 de diciembre de 2015

Entrevista a un docente

Entrevista realizada a una profesora con una experiencia de 38 años en la enseñanza. Finalizados los estudios de Magisterio se incorporó a una ikastola de un barrio de una población gipuzkoana. Contaban con un número reducido de alumnos, es por ello que, el contacto con las familias era cercano y diario. Prácticamente se puede decir que las reuniones se producian a la salida de clase cuando los padres iban a recogerles, comentando incidencias y demás aspectos a destacar del día. Esto hacía que todos los que estaban en la puerta, sin intención alguna, recibieran la información que tan sólo correspondía a un alumno. Como comenta la entrevistada, eran otros tiempos y no se tenían en cuanta cuestiones tan relevantes como la reserva de información y la privacidad. Al paso de los años se fue modificando este aspecto y citaban a los padres para comentar las incidencias.

Destaca que en la población se diferenciaban las metodologías que se impartían en las escuelas públicas y las ikastolas. Concrétamente, en las ikastolas desde pequeños se les formaba en materias como la psicomotricidad y que casi todos los  materiales didácticos que utilizaban eran creados por los maestros, la mayoría hechos a mano. Relata que incluso los listados y todos los expedientes se producian de forma manual. A pesar de las técnicas rudimentarias utilizadas, subraya que todos los esfuerzos se centraban en el desarrollo personal del niño.

Relata que la mayoría de las experiencias vividas son positivas,  que incluso de las menos agradables, aprendían y servían para superar los obstáculos y de esta forma mejorar el día a día. En la actualidad no imparte clases, se dedica a crear materiales didácticos para el proyecto curricular. Recuerda emocionada las caras de satisfacción de los niños cuando avanzaban y lo expresaban con la mirada. Cuando descubrían cosas nuevas y lo manifestaban como si se tratara de un hallazgo único. Añade, que cada día aprendía de cada uno de los alumnos, que la relación con ellos era maravillosa. Intentaba que la armonia en clase fuera buena, neutralizando algún conflicto que otro, pero que por lo general tiene un buen recuerdo de aquellos años.

Recuerda también que la relación con los padres era lo que más ampollas despertaba, pero que viendo lo que hoy en día sufren los docentes, lo vivido por ella fue insignificante, debido a que en aquellos años todavía la imagen de los docentes se tomaba como una figura de referencia y autoritaria. Añade, que también pasó momentos difíciles. Abiertamente expresa su angustia cuando un niño sufría un drama familar y ante la impotencia de no poder ayudar al niño, " en esos casos,  todo lo que se haga en el aula no puede paliar el sufrimiento del menor, ni tampoco la ayuda adicional que recibe". Fueron esos casos los que más amargura le proporcionaron. El no poder ayudar al niño a salir del sufrimiento, aún teniendo  la ayuda que les propocionaba una psicóloga.

Puntualiza que ante un problema de un menor,  primero se precisaba la ayuda de un psicólogo y posteriormente se informaba a los padres, mientras que hoy en día, el primer paso es informar a los padres y después de tener el contacto con ellos se determina la ayuda del especialista. Matiza que ante cualquier decisión que afecte al menor el acuerdo con los padres es esencial y se intenta acordar con ellos las pautas a seguir ante el problema, a no ser que el problema provenga del ámbito familiar, y ante la gravedad, se tengan que tomar otras medidas. La relación con los padres es más formal y actualmente los docentes cuentan con más figuras de apoyo.

Durante su trayectaria profesional, también ha realizado tareas de dirección de etapa en 5 ocasiones y asume que las funciones que conllevan estos puestos se desvía de la vocación docente y el contacto directo con el alumno, pero que aporta y enriquece, desde otro punto, la labor docente, siendo esas labores necesarias para centralizar los diferentes aspectos de organización de los ciclos.

Los cambios vividos en toda la carrera docente los ha vivido con optimismo y con miras a la mejora en la enseñanza. Piensa que, como en todas las profesiones, constantemente hay que renovarse y aprender para mejorar las técnicas de trabajo y actualizarse. Después de todos los cambios vividos en la enseñanza, el futuro también lo ve de la misma forma, en continuo movimiento.

Las nuevas pedagogías en educación infantil van cogiendo forma y ya en algunas ikastolas han introducido la pedagogía de la confianza. Espacios diáfanos, sin puertas, donde el menor puede moverse libremente en un ambiente relajado, y lo más importante, basado en una pedagogía de confianza entre los adultos del centro y los menores, aprendiendo a respetar la naturaleza  y a las personas. Son pedagogías que también pretenden, de alguna manera, rellenar las carencias que los padres no puedan aportarles diariamente por sus ocupaciones profesionales, creando un ambiente familiar y cercano.

Para concluir, recalca que si volviera a nacer dedicaría su tiempo a la profesión que desde pequeña ha amado, que nació con la vocación de ayuda y entrega hacia los demás y que por medio de la enseñanza ha podido realizar su sueño.